lunes 8 de febrero de 2010

Ulises


Se llama Ulises, "el rey disfrazado de mendigo". Lo bautizó un amigo y creo que le viene bien el nombre.

Se trata de un gato que quizás no tenga casa propia y que se acerca bastante por la de mis padres. Le gusta cazar, o por lo menos lo intenta mucho. Le he fabricado un comedero con paragüas a partir de una garrafa de agua. Le hice un gran agujero para que metiera la cabeza, así el pienso está cubierto y nada se moja. Se la puse al lado de mi huerta y ví en directo cómo encontró su regalito.

Ahí me miraba un poco acojonado porque llevaba un rato sacándole fotos, que me salían todas desenfocadas.

Tan guapo como los dos con los que comparto casa.

miércoles 3 de febrero de 2010

Los caballos y las flores

Mi primer recuerdo data de cuando tenía dos años. Estaba jugando en el salón del piso dónde vivíamos en Zürich, del que recuerdo una moqueta muy ochentera. La puerta que daba al balcón estaba abierta, fuera lucía un día soleado. De pronto mi madre me dijo, "Ven, ven, mira los caballos", y chasqueaba la lengua imitando el sonido de sus herraduras contra el asfalto "tlac, tlac, tlac". Yo corrí hacia el balcón, intentando chasquear la lengua como ella. Los balcones de enfrente eran negros y tenían macetas con flores rojas. Entre los barrotes pude ver cómo pasaban bajo mis pies. Había una marca de cerveza que usaba carros de caballos para su publicidad. Eran dos caballos castaños y grandes que caminaban mansamente.

Sorpresas te da la vida

Nunca me han piropeado por la calle. Por fin un alma caritativa lo ha hecho. Ahora, que voy camino de la treintena.
Bienaventurados sean los miopes y los que no piensan antes de hablar.

jueves 14 de enero de 2010

Por fin

 Por fin, por fin se han ido. Esos malditos días en los que en la tele cada dos por tres salen brindando con copas de champán (previo batido de botella, que mola más cuando se derrama) o enseñándonos en directo todo el santo día los cuatro dedos de nieve que han caído, como si aquello no sucediese ni en Laponia. Que sí, que ha nevado, pero cualquier año se les va la olla y nos ponen a Pedro Piqueras entrevistando a un muñeco de nieve. Por fin ya  no es necesario ir de noche con gafas de sol debido a tanta lucecita, que paseando por el centro sientes lo mismo que mirando el sol del mediodía en Agosto.  Ya empieza a ablandarse el frío y, en mi optimismo, hasta me parece que hay más horas de luz. Tampoco volveré a sentir escalofríos al oír que cada niño español recibirá una media de nueve juguetes, y dejaré de recordar con una sonrisa aquel año en que los reyes sólo pudieron traerme unas botas (horribles, por cierto). Sí, con una sonrisa, porque a los nueve años aquello te sienta como una patada en el estómago pero hoy en día elijo la infancia de botas feas antes que la del niño sepultado en juguetes.
Y... eso, que por fin se van. Ahora  podré disfrutar del invierno. Aunque sea con horribles carteles fosforito anunciando rebajas en los escaparates, que por lo menos no te desean Feliz Año cada dos por tres.

sábado 26 de diciembre de 2009

Justos por pecadores

Las Islas Midway   se sitúan en el Pacífico Norte, cerca de Hawai.



Ya desde mediados del 1800 se ven afectadas por el establecimiento del hombre con, por ejemplo, la destrucción de parte de su barrera de coral para la construcción del puerto. En los últimos tiempos miles de albatros mueren cada año debido a la ingesta de la basura que flota en las agua del mar.

El fotógrafo Chris Jordan junto a otros artistas viajó a las islas para imortalizar las consecuencias de nuestra  cultura de usar y tirar. 



Más fotos en la web de Jordan.

jueves 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad, que dicen por ahí

Tarde se me ha ocurrido la idea para una revolución: esta noche robar y quemar en una fogata todos esos Papá Noeles de los chinos que cuelgan de las ventanas y poner en su lugar una muñeca hinchable (made in China también, viva la globalización) vestida de Mamá Noel.

A alguno le iba a alegrar las Navidades.