Estaba yo hoy por la mañana sentada en la cama, a lo indio, retrasando como siempre el momento irreversible de poner el pie en el suelo. Pensaba en que para tres que me leen y ya siento remordimientos si tardo demasiados días en escribir cuando mi gato lelo (tengo dos) se puso detrás mía y con maestría me atizó una meada en toda la espalda. El no ser capaz de cerrar la boca del asombro, la indignación y el chorrete calentito deslizándose es una sensación indescriptible. Suponía que mucho respeto no me tenía cuando hace unas semanas meó mis preciosas zapatillas rosa-chachi (y es que el que avisa no es traidor, dicen...) pero de ahí a que me considere a la altura del edredón o la cortina hay un gran tramo, o debería. Al que tenga gatos y le haya pasado que se solidarize y lo cuente, ¡no hay de que avergonzarse! ¬¬
Me vapuleó primero el gato y después el dentista, en lo que él mismo definió como una cantería, para sacarme la tercera de las cuatro puñeteras muelas del juicio, que salieron todas apuntando a Cuenca. Así que aquí estoy, "meada" , dolorida, por desgracia ya no anestesiada, con antibióticos y antinflamatorios para dar y tomar, quejica y reclamando mimos a cada rato.
Cambiando de tema, desde hace un par de años tengo la bio-conciencia exaltada, y espero que me dure. He dado con The Meatrix, una web que con humor nos cuenta algunas verdades de la industria de la carne. Son tres cortos, aquí encontraréis los dos primeros en español y el otro subtitulado. Siempre es bueno ver otros puntos de vista de lo que creemos que conocemos.
(Si os interesa el tema de los derechos de los animales os recomiendo el libro "Liberación animal", de Peter Singer, un catedrático de Filosofía. Es claro, revelador y tremendamente adelantado a su época, 1975)
Me vapuleó primero el gato y después el dentista, en lo que él mismo definió como una cantería, para sacarme la tercera de las cuatro puñeteras muelas del juicio, que salieron todas apuntando a Cuenca. Así que aquí estoy, "meada" , dolorida, por desgracia ya no anestesiada, con antibióticos y antinflamatorios para dar y tomar, quejica y reclamando mimos a cada rato.
Cambiando de tema, desde hace un par de años tengo la bio-conciencia exaltada, y espero que me dure. He dado con The Meatrix, una web que con humor nos cuenta algunas verdades de la industria de la carne. Son tres cortos, aquí encontraréis los dos primeros en español y el otro subtitulado. Siempre es bueno ver otros puntos de vista de lo que creemos que conocemos.
(Si os interesa el tema de los derechos de los animales os recomiendo el libro "Liberación animal", de Peter Singer, un catedrático de Filosofía. Es claro, revelador y tremendamente adelantado a su época, 1975)

2 dijeron miau:
Vaya, y por qué tu gato hace esas cosas??
Si te sirve de algo, mi Tito es un asqueroso, y como el cagadero le da yuyu (a pesar que se lo limpiamos TODOS los días, y al menos DOS veces) caga fuera. Ya es algo establecido, eh? No es que se le escape, es que ni siquiera se molesta en entrar... y el pis, en el bidet! Lo cual no me disgusta en absoluto porque es más fácil de limpiar y no huele nada! :D
Siento tu dolor de muelas... tuve la suerte que me las sacaron todas a la vez, con anestesia general, y el sufrimiento fue todo de golpe.
Un beso reanimador,
Nür
La mente de un gato es inexcrutable...
Mira el Tito, con lo guapo que me parecía y que tiquismiquis salió que no pone sus almohadillas en donde mea el otro. Axel también tiene afición por los desagües, fregadero de la cocina incluído.
¡Gracias por el beso, preciosa!
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