Hoy ha sido mi primera vez.
Me he estrenado. Así, con un par. Bueno, con eso y con una de Lexatin que me tomé a escondidas antes de salir de casa.
La cosa pintaba bien. Había practicado el fin de semana y los objetivos estaban cumplidos:
-Decidir que no me imaginaría a los oyentes desnudos por muy famoso que sea ese truco para hablar en público. Sería como darle una metralleta a mi imaginación, con la tapa de la lata de atún ya es suficientemente peligrosa. Como mucho y sólo en caso de extrema necesidad pensaría que les faltaba un calcetín.
-Decir especificidad sin tartamudear, todo seguido y sin comerme sílabas. No es tan fácil. Repetid en voz alta: especificidad (¿Os ha salido? cagüen...)
-Levantarme con anticipación para convertir el desayunar-vestirse-peinarse en un ritual sanador-purificador-magnético-espiritual de inducción a mi parto dialéctico. Además había aprovechado para rogar a los dioses del software y del hardware que no sucumbieran hasta "después de" a esas orgías dionisíacas y enológicas, llenas de Sodoma y Gomorra de las que había oído hablar.
-Memorizar cúal era la flechita que había que pulsar para pasar diapositiva (derecha, no abajo, derecha, no abajo)
-Posesión del papelito-chuleta.
No estaba muy orgullosa de ellos, pero esos son.
Recapitulación de los hechos: desayunar leeeentamente, jugar con el gato sano en la cama diez minutos, rascarle la barriga cinco minutos más, vestirme y ponerme los pantalones de siempre (esos que se me caen a un palmo del ombligo nada más levantarme), peinarme y usar precisamente ese día un producto nuevo para el pelo (parecía que me había lamido una vaca), visitar al gato hospitalizado en el cuarto de la lavadora y, como no, llegar tarde al repaso que le íbamos a dar antes de entrar en el aula.
Escaneo de la sala de tortura, mi cerebro registra dos puertas y un ventanal para posible huída, al profesor de Microbiología también lo detecta (con lo bueno que está como para no hacerlo).
Qué subidón traigo, dios santo... Nos sentamos. Empieza otro grupo. Despliegue de tecnicismos, gráficas y tablas. Vamos a parecer de parvulario con mi fotito de la trucha arcoiris. Turno de preguntas. ¿¿Hay turno de preguntas?? NoOoOoOoooo... ains, déjate los dramatismos. Otro grupo a la palestra.
-Bueno, por lo menos los de mi grupo no se dan cuenta de que estoy atacada, -pienso mientras intento dejar de hiperventilar y relajar los abdominales, que los tenía pegados a las vértebras- de hecho, -me envalentono- igual nadie se da cuenta.
Me pasan la hoja de asistencia, mi compañera me ofrece un boli, yo le doy la hoja de nuevo, le cojo el boli, se me cae la tapa, le quito la hoja y después de darle vuelta y vuelta como si la estuviera haciendo a la plancha me pongo a garabatear lo que parece mi nombre. Estoy disimulando jodidamente bien. Mi otro compañero, que por si no le ha bastado lo anterior ve mis manos aletear con estertores de paloma recién atropellada, sentencia:
- Estás nerviosa.
Toca otro grupo. "¿Voluntarios?". Nos miramos, miramos a un lado y otro, nos miramos...
-Vamos- digo. Sí, yo tampoco me lo creía. Me levanto y se me paran los pantalones en las caderas, ombligo al aire hasta el estrado.
Subo pantalones
media vuelta, ar!
bajo camiseta
Mira, parece un haiku.
- Bueeeeno, -nunca empecéis una exposición así- vamos a comentaros cómo mediante una PCR multiplex podemos...
Y así empecé. No me tembló la voz tanto como esperaba pero sí las manos, y encima lo veía cada vez que pasaba la diapositiva. Mis compañeros estaban mucho más relajados y camuflaron un poco esa aura de "estoy en bragas" que destilaba yo.
Turno de preguntas. Pregunta el profe algo sencillo (ésto lo supe después) expresado de mala manera. Silencio... Más silencio... El de mi derecha no se lo sabía, yo tampoco, miro a la de mi izquierda, sale mi parte canalla y dice bajito (bajitobajito, que una es canalla pero no tanto):
-Esa es de tu parte, ¿no?.
Al final la sacaron entre ellos dos. Hizo dos preguntas más. Una directa para mí, facilita, y otra complicada en la que quedé como dios :)
¿Qué tal lleváis lo de hablar en público?
P.D. Malote mejora. Está tan espabilado que va a haber que bajarle el calmante para que se esté más quietecito y la fractura cicatrize bien.
Me he estrenado. Así, con un par. Bueno, con eso y con una de Lexatin que me tomé a escondidas antes de salir de casa.
La cosa pintaba bien. Había practicado el fin de semana y los objetivos estaban cumplidos:
-Decidir que no me imaginaría a los oyentes desnudos por muy famoso que sea ese truco para hablar en público. Sería como darle una metralleta a mi imaginación, con la tapa de la lata de atún ya es suficientemente peligrosa. Como mucho y sólo en caso de extrema necesidad pensaría que les faltaba un calcetín.
-Decir especificidad sin tartamudear, todo seguido y sin comerme sílabas. No es tan fácil. Repetid en voz alta: especificidad (¿Os ha salido? cagüen...)
-Levantarme con anticipación para convertir el desayunar-vestirse-peinarse en un ritual sanador-purificador-magnético-espiritual de inducción a mi parto dialéctico. Además había aprovechado para rogar a los dioses del software y del hardware que no sucumbieran hasta "después de" a esas orgías dionisíacas y enológicas, llenas de Sodoma y Gomorra de las que había oído hablar.
-Memorizar cúal era la flechita que había que pulsar para pasar diapositiva (derecha, no abajo, derecha, no abajo)
-Posesión del papelito-chuleta.
No estaba muy orgullosa de ellos, pero esos son.
Recapitulación de los hechos: desayunar leeeentamente, jugar con el gato sano en la cama diez minutos, rascarle la barriga cinco minutos más, vestirme y ponerme los pantalones de siempre (esos que se me caen a un palmo del ombligo nada más levantarme), peinarme y usar precisamente ese día un producto nuevo para el pelo (parecía que me había lamido una vaca), visitar al gato hospitalizado en el cuarto de la lavadora y, como no, llegar tarde al repaso que le íbamos a dar antes de entrar en el aula.
Escaneo de la sala de tortura, mi cerebro registra dos puertas y un ventanal para posible huída, al profesor de Microbiología también lo detecta (con lo bueno que está como para no hacerlo).
Qué subidón traigo, dios santo... Nos sentamos. Empieza otro grupo. Despliegue de tecnicismos, gráficas y tablas. Vamos a parecer de parvulario con mi fotito de la trucha arcoiris. Turno de preguntas. ¿¿Hay turno de preguntas?? NoOoOoOoooo... ains, déjate los dramatismos. Otro grupo a la palestra.
-Bueno, por lo menos los de mi grupo no se dan cuenta de que estoy atacada, -pienso mientras intento dejar de hiperventilar y relajar los abdominales, que los tenía pegados a las vértebras- de hecho, -me envalentono- igual nadie se da cuenta.
Me pasan la hoja de asistencia, mi compañera me ofrece un boli, yo le doy la hoja de nuevo, le cojo el boli, se me cae la tapa, le quito la hoja y después de darle vuelta y vuelta como si la estuviera haciendo a la plancha me pongo a garabatear lo que parece mi nombre. Estoy disimulando jodidamente bien. Mi otro compañero, que por si no le ha bastado lo anterior ve mis manos aletear con estertores de paloma recién atropellada, sentencia:
- Estás nerviosa.
Toca otro grupo. "¿Voluntarios?". Nos miramos, miramos a un lado y otro, nos miramos...
-Vamos- digo. Sí, yo tampoco me lo creía. Me levanto y se me paran los pantalones en las caderas, ombligo al aire hasta el estrado.
Subo pantalones
media vuelta, ar!
bajo camiseta
Mira, parece un haiku.
- Bueeeeno, -nunca empecéis una exposición así- vamos a comentaros cómo mediante una PCR multiplex podemos...
Y así empecé. No me tembló la voz tanto como esperaba pero sí las manos, y encima lo veía cada vez que pasaba la diapositiva. Mis compañeros estaban mucho más relajados y camuflaron un poco esa aura de "estoy en bragas" que destilaba yo.
Turno de preguntas. Pregunta el profe algo sencillo (ésto lo supe después) expresado de mala manera. Silencio... Más silencio... El de mi derecha no se lo sabía, yo tampoco, miro a la de mi izquierda, sale mi parte canalla y dice bajito (bajitobajito, que una es canalla pero no tanto):
-Esa es de tu parte, ¿no?.
Al final la sacaron entre ellos dos. Hizo dos preguntas más. Una directa para mí, facilita, y otra complicada en la que quedé como dios :)
¿Qué tal lleváis lo de hablar en público?
P.D. Malote mejora. Está tan espabilado que va a haber que bajarle el calmante para que se esté más quietecito y la fractura cicatrize bien.

