sábado, 3 de noviembre de 2012

El cuarto de la lavadora: B y S (Adoptados)

Me llaman el jueves pasado para ver si me puedo quedar con dos gatos hasta el viernes al mediodía, que será cuando venga a recogerlos la adoptante. 

B y S salieron de una colonia callejera. Los dos tienen Calicivirus por lo que tenían que irse a un sitio donde no hubiese otros gatos sanos, para evitar contagios. Por fin apareció C., que se los va a llevar a su casa, que está en el campo, y donde van a tener mucho sitio para corretear. 

A B no le gusta nada estar encerrado y se pasó todo el rato maullando, noche incluída. La que montó con el arenero no tiene nombre. Por la mañana, cuando fuí a dónde ellos, yacía tal que así, agotadito debía estar. Estuve un rato trasteando por allí y él seguía durmiendo, roncando suavecito. Cuando despertó empezó a maullar de nuevo hasta que le dí de comer (Es increíble lo que come ese gato, ya me habían avisado). Cuando se pone demasiado tonto y escandaloso S le da un guantazo. Y se calma.


S es un amor. Aquí sale enfadada porque el transportin no le gusta a nadie. Es muy tranquila y mira todo con ojos serenos e inteligentes.


Los dos estarán a estas alturas pasándoselo pipa en una aldea orensana.

5 comentarios:

  1. Gracias!!

    Blanquito es igual que Agamenon, el gato de mi hermana. Tiene un maullido muy suavecito y casi siempre cuando te ve hace "mriii".
    Me hace mucha gracia lo de los gatos y su capacidad de dormir encogidos como bolas de algodón o estirase cual culebras.
    Sicilia tiene la típica cara de "transpotín".

    Vaya suerte tienen, viven en una casa con terreno.
    Saludos, Blanki.

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    1. Blanquito desde que salió del transportín montó su puesto de guardia en lo alto de la lavadora y allí estuvo miaaaau miaaaau las 22 horas que estuvo en casa. Menos cuando se quedó dormido, claro. Este de suavecito nada, pega unos maullidos altísimos, ¿Te dije ya que me encantan los gatos con nombres raros? Agamenon tiene un nombre muy imponente :)

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    2. Se llamaba así en la protectora y mi hermana no le quiso cambiar el nombre, en casa le llama Agi.

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  2. jo, qué bien, me gustan las historias con finales felices... uf, qué gusto da leer estas cosas.
    Ron a veces pone esa cara con el transportín, pero otras se mete por voluntad propia con sus muñecos y duerme dentro, jejeje.
    me alegro mucho que esas dos preciosidades ahora tengan dueño y una casita tan chachi en la que vivir.
    un besazo!

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    1. Los míos tengo uno que es imposible meterlo dentro. Por las buenas ni de broma, y por las malas es como una anguila se resbala por todas partes y consigue escaparse. La última vez tirarle una toalla por la cabeza y meterlo dentro así, sin que viese nada. Un show.

      Realmente la chica había adoptado a Blanquito y Sicilia solo estaba en acogida pero se ha enamorado de ella y la va a adoptar también. De vez en cuando hay que contar cosas agradables, que si no nos hundimos todos con tanta tristeza que hay en el mundo.

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