martes, 30 de julio de 2013

Animales en el arte: Oda al gato, de Pablo Neruda





Oda al gato

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

Pablo Neruda (1904-1973), en "Navegaciones y regresos" (1959)




Acabo de saber que una de mis frases favoritas es de este autor:


"Si nada nos salva de la muerte 
que al menos el amor nos salve de la vida"


Otras igual de bellas:


"Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas"


"Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos"


"Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma"


"Hay un cierto placer en la locura que sólo el loco conoce"


(Imagen sacada de aquí)


sábado, 27 de julio de 2013

No nos olvidemos de sonreír

Estoy deseando que pase la época de muda de pelo, que estoy hartita de recoger mechones por toda la casa. Parece que por fin empieza a ir a menos, pero hace unos días le estaba pasando el cepillo a A. y aquello era un no acabar.

Os recomiendo la nueva entrega de gifs que ha publicado La loca de los gatos, ¡me encantan! Echad un vistazo y desconectad un rato: CLICK

Os pongo alguno más, creo que no me repito.

Edito: Compruebo que en el Feedly se ven los gifs montados unos encima de otros. No es culpa mía, de verdad de la buena. Entrad en el blog para verlos bien. 




















martes, 23 de julio de 2013

D y J. (Adoptada)

Contaba hace un tiempo aquí la historia de Usak y Voyta, y del mismo tema hablaba en el anterior post: que usar los problemas económicos o una mudanza para deshacerte de un animal no son más que excusas para camuflar una irresponsabilidad.

J. es un amigo que viene a casa a menudo. Se mete con mis gatos y su peso, les hace monerías y ellos se dejan sobar. Un día me comentó medio de pasada que le gustaría tener un gato. J. se va a Alemania dentro de un par de meses y estará allí unos cuatro años, así que le dije que era mejor que se esperara y que la adoptara allí con alguna protectora de la zona. 

Una colaboradora de la asociación se encontró una chica por la calle con una gata en brazos. Le iba a llamar la atención diciéndole que no era forma de llevar al animal, que podía asustarse y escaparse hacia la carretera o perderse, cuando la chica le dijo: "La acabo de encontrar, ¿la quieres?" No se sabe de dónde salió ni conseguieron encontrar al dueño, si lo tenía. Dana es traviesa, jovencita, con el manto casi al completo blanco salvo dos manchas muy graciosas en lo alto de la cabeza. No le gustan los perros ni los otros gatos, y a estas alturas también sé que le gusta la comida húmeda y mordisquear manos y tobillos. 

Le comenté a J. si quería quedársela durante el verano, así iba viendo lo que es tener un gato, y D pasó a ser su compañera de piso. 

He perdido la cuenta de todas las quejas que he recibido. A saber:
-Un dineral en pienso de varias marcas intentando encontrar uno que a la señorita le entre por el ojo, pues se niega a comer pienso aunque lleve dos días pasando hambre. 
-Otro dineral en comida húmeda.
-Un día lo tuvo despierto hasta las cinco de la mañana, sugiriéndole obcecadamente que se comiese el pienso él y que le diese su patecito. Con el triste resultado de un médico vagando por los pasillos tras únicamente dos horas de sueño.
-Arrancó las flores de su bonsai granado, por lo que no dará frutos. 
-Sacó de la maceta su bonsai higuera de once años, por lo que demos gracias si sobrevive. 
-Pasarse media hora sacando pelos de la alfombra a 38 grados. 
-Rotura de valioso jarrón.
-Descuartizamiento, despiece y diseminación de un cesto con flores secas.
-Mordeduras reincidentes en manos y tobillos. 
-No poder abrir ventanas debido a su tendencia al vuelo sin motor. 

Y etc. 

Yo no sé muy bien qué decirle pero ya dudo de si en vez de un gato le he llevado a Hannibal Lecter. Me disculpo por las molestias (aunque qué culpa tengo yo, si nadie le obligó) y le digo que el pienso se lo da la asociación, que no gaste dinero en eso (bastante tendrá con comprar superglue, una camisa de fuerza y una caja de Valium). También le digo que los gatos tienen sus pros y sus contras, como las personas, pero que si lo prefiere vamos buscando otra casa de acogida, que no pasa nada.

Me dice que no. Que entonces sería tirar a la basura el esfuerzo hecho hasta ahora. Que parece que las gatas le gustan como las chicas, un poco cabronas. Y que no sabe cómo demonios va a hacer pero que se la lleva a Alemania. Que la adopta y que se la queda. 

Yo no les digo nada aún a las chicas de la asociación, que igual el pobre estaba enajenado porque le había roto un par de cosas y no le hacían sinapsis las neuronas adecuadamente, que quizás se eche atrás, y tampoco me parecería mal. Pero... me maravilla como alguien sea capaz de enamorarse en un mes de una gata tocapelotas hasta el punto de llegar a adoptarla para no separarse de ella y llevársela a Alemania, mientras otros no dudan en deshacerse de animales con los que llevan años conviviendo.

Y es que, desde siempre, querer es poder. 

P.D. Por cierto, C, el gato que tuve acogido un mes mientras se recuperaba su hígado, sacó unas analíticas de campeonato y está sanote como un roble. Ya toma las siestas al solecito con sus compañeros en la finca donde están algunos de los gatos de la asociación.

sábado, 20 de julio de 2013

De excusas egoístas...

Va a ser cortito pero intenso.

Llevo un par de años cansadica de leer cosas del estilo de:

-Abandoné/regalé/dejé en la perrera a mi perro/gato porque me quedé sin trabajo y no podía mantenerlo. 

¿Tienes un perro o siete? ¿Tienes un gato o una docena de caimanes? ¿Somos realmente conscientes de lo que cuesta alimentar un animal? Un gato come poco más de un puñado pienso al día, un saco de marca blanca de ocho kilos puede salir por unos siete euros y tienes pienso para el gato para varios meses. 

Y francamente, los casos que he leído dudo mucho que se tratase de casos sangrantes en los que la gente se queda en la calle sin un euro en el bolsillo. Por otra parte si esta gente pidiera ayuda a una asociación protectora de animales estoy segura de que se ofrecerían a donarles el pienso mientras la situación no mejorase.

-Me voy a trabajar fuera y no puedo llevarme a mis animales.

Esta me repatea. ¿Qué pasa entonces? ¿No permiten la entrada de animales en ese país? ¿Esta gente ha llegado siquiera a informarse sobre las posibilidades de transporte de animales? 

No, lo que pasa es que no quieren llevarse a su bicho porque le supone demasiada molestia para el aprecio que le tienen. Y en ese caso... ¿no pueden encargarse ellos de buscarle un hogar en vez de cargar con más trabajo a las asociaciones y refugios? ¿Por qué me tengo que ocupar yo de su irresponsabilidad?

Y ya el colmo: hoy paseando por Twitter leo en un perfil "Busco hogar para mi gato por mudanza"

No ha perdido su trabajo, no se va del país, se cambia de casa (en la misma ciudad) y el gato no le pega con la decoración de la nueva casa. 

Esta gente me da naúseas.

sábado, 13 de julio de 2013

¿No había dicho alguien que no íbamos a tener verano?

Pues nada, que estábamos los gallegos hartitos de lluvia con el otoño e invierno que nos había tocado (y mira que para que un gallego se harte de lluvia ya tiene que ser grave la cosa) y según salimos de la primavera nos espetan una ola de calor, perdón, LA OLA DE CALOR, ¡llevamos casi un mes!

A mí el calor me sienta como un tiro. Y el tener que estar bajo techo todo el día y poder salir solo por la tarde noche, otro tiro. A los gatos tampoco les gusta. A. intenta sentarse en mi regazo pero al rato se baja y se espatarra en el suelo. Para momentos críticos del día se ponen los dos debajo de nuestra cama, que como dejo la persiana bajada, está un poco más fresco. También les vale otras superficies, principalmente donde yo estaba estudiando. 

Hoy por la tarde nos hemos encontrado a A. así



No ruge, está bostezando. Sin duda el plato de ducha es la superficie más fría de la casa (sin contar el interior de la nevera, claro).

Aprovecho para enseñaros a C.



Lo tenemos acogido temporalmente mientras se recupera de un problema en el hígado. Es un gato desconfiado y un poco asustadizo. Tardó tres días en salir de debajo de la cama de la habitación dónde lo tenía los primeros días. 

Como es tan mingurrilla pensé que los míos se lo iban a comer con patatas cuando los juntara pero nada de eso, me los trae derechitos y disciplinados. Menudo genio tiene el enano, y defiende su cacharrito de pienso como si se lo fuera a comer (que anda todo el día pidiendo latita). 

Ahora se deja tocar la cabeza y poco más. Es un gato extraño porque no te deja cogerlo en brazos (ya lleva un mes en casa) ni se acuesta con nosotros en el sofá o la cama como hacen los otros. El lunes lo llevan al veterinario a ver qué tal ha evolucionado este mes de tratamiento. 

Como un mes se me hace demasiado tiempo para tener al pobre bicho encerrado solo en una habitación, desde el principio me propuse que se fueran conocieron los míos y él para poder dejarlo por toda la casa. Al principio solo fue intercambio de olores, después los dejé olerse con la puerta entreabierta y a la semana y media fue "el momento". 

No tenía ni idea de cómo iban a reaccionar porque solo los había juntado con mi pequeño B, que al ser una cría igual era mejor aceptado. He de decir que estoy muy orgullosa de mis gatos. De vez en cuando tienen algún roce pero nada grave y se han adaptado a su presencia sin demasiados problemas. También es cierto que el otro no se deja pisar, no sé si le hubieran dado más caña de ser C más sumiso. 


En fin, y eso es todo por ahora. 

Ya es casi de noche y por fin ha refrescado. Y mucho mejor, la verdad :)