domingo, 13 de octubre de 2013

No somos nada

(Me he dado cuenta hoy de que en Septiembre publiqué este post en el otro blog por error, aquí la copio. En un par de días os cuento cosas de los gatos que tengo acogidos, que cada vez me parecen más monos y comestibles)

Yo venía aquí a hablar de mi libro. Bueno, no, de Copérnico, Darwin y Freud. Se lo escuché a mi profesor de Genética Evolutiva y os doy el resumen breve y cutre, que no estoy para mucho despliegue de recursos, pero me parece tan bonito e interesante que me dije "Esto lo apunto en el blog". Que sí, que a veces aquí guardo cosas que quiero recordar.

"Sobre las revoluciónes de las esferas celestes" es la obra maestra de Copérnico, y fue publicado póstumamente en 1543. Por entonces era aceptado que la Tierra era el centro del Universo, y que el Sol giraba a su alrededor. Copérnico, como seguramente ya sabéis, formuló la Teoría Heliocéntrica,que pone a la Tierra en movimiento y asegura que gira alrededor del Sol.  Tras años de estudiar el firmamento, llegó a la conclusión de que el helioestatismo (toma palabro) era la única forma de que todos los movimientos de la cúpula celeste pudieran explicarse de una forma más sencilla y racional que la que se venía haciendo hasta entonces. La Tierra no era el centro de nada,  era un planeta más del Sistema Solar. 

Copérnico

"El origen de las especies" fue publicado en 1859, e introdujo un término nuevo en la ciencia, la teoría evolutiva. Defendía que las especies variaban a lo largo de las generaciones, adaptándose mejor al medio por medio de lo que llamó selección natural. Es conocido el ejemplo del pico de los pinzones, con picos diferentes según el hábitat que ocuparan y cúal fuese su principal fuente de alimento. Esta teoría creó mucha controversia porque se enfrentaba a la idea que defendía la iglesia de que humanos y otros animales habíamos sido diseñados tal cúal somos ahora, y que así hemos sido siempre. Además, Darwin no se atrevió a expresar la idea abiertamente en su libro pero defendía que el hombre era un simio, y que teníamos un antecesor común con los otros monos del planeta. Esto creó aún más revuelo, pues para muchos era impensable que el hombre estuviera relacionado de alguna forma con otros animales.

Representación de la evolución del Homo sapiens

Viñeta que se publicó burlándose de Darwin por su "disparatada" teoría de nuestro parentesco con los simios

"La interpretación de los sueños" fue escrito por Freud, publicado en 1899. En él habla de diversas cosas ampliamente discutibles pero lo que yo quiero destacar es que hasta entonces se creía que el hombre era puramente racional. Nada que ver con el mundo instintivo e impulsivo del resto del reino animal. Freud explicaba que el ser humano estaba mucho más ligado al mundo emocional que al racional, y que simplemente éramos capaces de pasar la información por un filtro de censura. El ser humano está también lleno de pulsiones.

Sigmund Freud
Freud dijo una frase que a mí me parece preciosa y muy acertada: "La ciencia es una continua destrucción del ego humano"

No somos el centro de nada. No somos diferentes a los otros animales. No somos especiales. 

No somos nada, somos como todo lo demás.Y, por lo menos a mí, me gusta así. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario