lunes, 25 de noviembre de 2013

Me gustan los lunes: el amor de Beau y Theo

No hace mucho leí una frase que decía:

"Todo niño debería crecer con animales, aprendiendo desde pequeño que ellos también aman, sienten y sufren como cualquier humano. Quizás así, en 15 años, una nueva generación ame más y mate menos."

Beau es un guapísimo niño de dos años, Theo es uno de los perros de la casa, un cachorro de dos meses. Juntos se pegan una siestas de campeonato. La fotógrafa es la madre, que le pongo al post también la etiqueta "Animales en el arte" porque la fotografía es un arte y estas fotos son preciosas. 

Esa confianza de los cuerpos, como si fueran uno solo, sólo se gana con amor y respeto. Ojalá todos los niños puedan disfrutar y aprender del contacto con los animales. 






4 comentarios:

  1. Me recuerda a mí misma, antaño con mi perro y ahora con ron. Dormir con un animal ea un placer indescriptible. Anoche mismo dormimos Ron y yo abrazados en la cama, compartiendo almohada :)
    Un besazo.

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    1. Sí, es todo un placer. Yo no sé qué tiene esos cuerpecillos suyos que derrochan energía positiva. Mi gato A. a veces se acuesta en la almohada justo al lado de mi cabeza, y se enrosca de forma que su frente da en mi coronilla. Yo estiro una mano y la meto en su barriguilla. Muy pastelosos los dos, sí :)

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  2. Qué maravilla de fotos, dan ganas de tumbarse ahí con ellos!! Me encanta la frase del principio, me la apunto. Y me apunto, por supuesto, a la saludable costumbre de dormir con animales, aunque a veces me aprisionen las piernas...

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    1. Sí, y se ponen en el medio de la cama y acabamos intentando dormir formando una S rara con el cuerpo. Aunque verlos dormir a mí me relaja un montón, están ahí, tan panchos, con la patita por encima de los ojos o estirados con la barriga parriba, y dan unas ganas de achucharles...

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