jueves, 11 de diciembre de 2014

E (fallecida)




Los cuatro meses de vida de E le han bastado para conocer la crueldad del ser humano. ¿Se os ocurre algún animal capaz de prenderle fuego a otro por diversión? Somos capaces de poner en peligro nuestra vida para ayudar a gente con enfermedades muy contagiosas y letales, de sacar un par de productos de nuestra bolsa del supermercado para ese desconocido que pide en la puerta, también creamos obras de arte maravillosas, y conocemos cada vez mejor las partículas que forman un átomo, pero también somos capaces de matar a quién una vez dijimos que queríamos y de torturar a seres desvalidos como una cría de gato. 

Cuando una colaboradora de la protectora fue, tras recibir una llamada, a buscar un gato herido no pensó que fuese a encontrarse con esto. Creen que salvo complicaciones saldrá adelante. Es tan agradecida que solo quiere que no le dejen sola y estén con él haciéndole mimos, como quiera que se le pueda hacer mimos a un gato con medio cuerpo quemado. 

No se han salido con la suya. Quedémonos con eso. Hay otro tipo de gente que coge el transportin y sale en busca de ese gato que la necesita. Hay gente que se ofrece para acogerla, otros para adoptarla. Todos escriben con el corazón magullado tras ver la foto de Evan. Ha habido también donaciones. Me enternece ver que la mayoría son de cinco, diez euros, quince o veinte. Todos rascándose el bolsillo, por poco que sea quieren dar algo. Incluso un chico con unos ingresos de 400 euros al mes y que alimenta a unos siete gatos callejeros y al que hace unos días yo misma le tuve que decir que debido a nuestra situación económica no podíamos ayudarle a castrarlos (ya estamos esterilizando otra y no damos para más).

Bienvenido al mundo de ese otro tipo de gente, E. Ahora estás a salvo.

17/12/14: E murió esta tarde. Su pequeño cuerpecillo no fue capaz de recuperarse. No me salen las palabras. Lo dejo así.




lunes, 1 de diciembre de 2014

Me gustan los lunes: Arthur y sus 400 km de fidelidad

Todo comenzó con una albóndiga. Una simple albóndiga que Mikael le dió a un perro que se le acercó. 

Mikael Lindnord estaba participando, junto a los otros tres miembros del equipo sueco, en una maratón en Ecuador, la “Adventure Racing World Championship”. Arthur era un perro anónimo más de tantos que viven en las calles. 

Arthur siguió al grupo sueco durante la competición, subiendo montañas, cruzando llanuras y llenándose de barro hasta las orejas.





Cuando en una etapa dónde debían usar montar en kayak Arthur se tiró al agua para seguirlos nadando no les quedó más remedio que meterlo dentro y aceptar que ya eran inseparables.



Decidieron hablar con la organización y enviarlo al veterinario. Como era de esperar, viniendo de la calle, su estado físico no era muy bueno. 


Tras la debida cuarentena Arthur viajó a Estocolmo, dónde fue recibido como el campeón que es:


Arthur se ha salvado, ojalá cada vez queden menos perros sin hogar en nuestras calles. Parece feliz, ¿verdad?


viernes, 28 de noviembre de 2014

Katherine y Lilu Blue

Me pasa a menudo que me encuentro con algo que me gusta. Unas fotos, una historia, un vídeo, un texto... Muchas veces coincide con el boom del asunto en cuestión, que en ese momento se propaga por internet como si de un virus se tratase. Entonces pienso "Es bonito, me encanta, pero está en todas partes, ¿para qué hablar de ello? Seguro que ya todo el mundo lo conoce". Pasa el tiempo y de vez en cuando me encuentro de nuevo aquí y allá con esas fotos, esa historia o lo que quiera que sea. Al cabo de dos años, un día de esos en el que nos cruzamos, yo sonrío, como siempre, diciéndome "Tan bonito y no lo apunté el blog...". Pues no. Así que aquí va. Y si ya lo conocéis os fastidiáis.

Lilu Blue Royal Lady es un gato (supongo que una gata, por el Lady, digo) rollizo y color ceniza, de ojos grandes y mirada tranquila. Y con más paciencia que un santo, eso también. Tenía dos años cuando nació Katherine, la niña que se convertiría en compañera de juegos... y de retratos.

El padre de Katherine, Andy Prokh, les hizo a ambos una serie de fotografías llenas de magia, ternura y encanto. Os dejo las que más me gustaron. Disfrutad.











jueves, 13 de noviembre de 2014

Los dos conguitos (Adoptados juntos)

A y V se fueron a otra casa de acogida. Una pareja brasileña que va a estar aquí sólo dos años y pensaron que no podian adoptar (por el tema de llevárselas allá luego) pero sí acoger. Casi no lloré, sólo un poquito. El corazón me dió un crujido de todas formas cuando dejé a A escondida debajo de aquel sofá, en aquel piso desconocido, con aquella gente que nunca había visto. Se adaptaron en un par de días, he visto vídeos y fotos y están tan bien como siempre, mimosas y encantadoras.

Yo me quedé con los dos conguitos. Recuerdo lo mal que me lo hicieron pasar, cuando pensé que no iba a ser capaz de sociabilizarlos, cuando J intentaba colgarse de la persiana para escapar de mí cuando entraba en la habitación donde pasaron las primeras semanas, o cuando necesitaba quince minutos tirada en el suelo para que L me dejara rozarle... ahora son dos gatetes normales, L un poco pegajoso, J más calmada. Mientras él te deja sorda con su ronroneo y se te acerca buscando mimos, ella se acuesta discretamente a tus pies. Les gusta que les rasques la barriguilla y mordisquearte mientras tanto. L es casi un clon del carácter de mi gato A mientras J es como T.

Ni A ni V ni J ni L han tenido pretendientes. Me parece increíble porque son preciosos los cuatro. Ojalá saliesen adoptados juntos, me da la impresión de que J, la más desconfiada y que costó más amansar, puede involucionar si de pronto se encuentra sin su hermano.





Me encanta cuando puedo dormir la siesta y se acurrucan a mis pies. Como dice una frase que me gusta mucho: las cosas importantes no son cosas.


23/12/14: Este fin de semana vienen a recoger a mis dos carboncillos. Adoptados juntos. Espero que todo vaya bien.Ya voy llorando por adelantado, para que no se me acumule cuando se vayan...

sábado, 11 de octubre de 2014

El día a día en el hotel de gatos

La cosa empezó conmigo ofreciéndome para acoger dos crías y liberar un poco a una casa de acogida que tenía dos camadas que inicialmente sumaban diez gatitos. La cosa continuó con una chica de cerca de mi casa avisando que en la colonia de detrás de su bloque había una cría muy pachuchilla. La cosa terminó con esa cría y su hermano metidos en mi casa porque no había dónde demonios meterlos. 

Iba a ser temporal. Ya sabes, hasta que apareciese casa de acogida, pero tal cosa no ha salido. 

Con ellos soy consciente de lo mucho que comen seis gatos y de lo mucho que cagan. Por lo demás son un encanto, cada uno a su manera. A y V son súpercariñosas y simpáticas, además de preciosas, aún no puedo creer que estén sin adoptante. 



L y J es otro cantar... costó muchísimo sociabilizarlos. Mucha paciencia, frustración y algún arañazo. Ahora L se deja acariciar sin problema... salvo si estás de pie, que aún le impone la altura y su primera reacción es alejarse. Con el tiempo se le pasará. 





J es la gata más borde que te puedas imaginar. La adoro. Tardó mucho en dejarse tocar, y ahora a según tenga el día, pero aún te rehuye. Si la pillas de buena deja que la toques mientras te mira con una cara de asco infinito, aliñado con una pizca de desprecio. 



Ahora que tengo seis gatos he descubierto lo que implica. Que comieran su miniración de latita (una cucharada) más o menos ordenadicos costó varios días. En la  foto falta mi gato T., que se estresa y no come si están los demás así que le damos a parte.


También aprendí lo de que te sepulten las piernas. Qué gusto tirarse en el sofá y que se te vayan pegando, sobre todo ahora que va llegando el frío. En la foto también falta T., que como véis no le entusiasma lo de tener tanto bicherío en casa.


Por lo demás intento estar tranquila. Mis padres me desheredarán si saben que tengo cuatro acogidos, pero yo pienso en ellos, y en que tarde o temprano aparecerá alguien que los quiera, y me relajo un poco. Son adorables. A es la primera en saltar a la cama en cuánto mi compañero Z abre la puerta de la habitación, echaré de menos sus saludos mañaneros con restregamiento de naricilla húmeda por mi cara. V es la de la mirada mágica, es una gata calmada y elegante excepto cuando hay comida rica de por medio, que pierde la compostura y suelta unos miaaaaaaaaaus extralargos y lastimosos. L es el pillín de ojos color ámbar, que prefiere a Z antes que a mí (los dos negritos le prefieren, cosa imperdonable), que hace ronda por la casa razonando solo en un interminable surtido de miaus, marramiaus, prrr y prrrmiaus. Y J... J es J. Se estremece con el contacto y a veces huye, pero luego viene y se duerme a tus pies, recostando la cabeza sobre tu pierna y mirándote de vez en cuándo fijamente, con esa mirada suya tan seria, tan de vuelta de todo, tan de "Tía, he visto cosas que no creerías". 

Y esa es mi troupe ahora mismo. 

17/12/14: Este fin de semana vienen a recoger a mis dos carboncillos. Se van adoptados juntos. Espero que todo vaya bien. Por otra parte comentar que A y V se fueron en acogida a otra casa hace ya varias semanas. Se han acabado encariñando con ellas y podemos considerarlas adoptadas, juntas también. 

martes, 26 de agosto de 2014

A y V y las dos panteritas J y L y me salen gatos hasta por las orejas (Adoptados juntas A y V y juntos también J y L)

Me da un poco de pena lo abandonado que tengo este blog. Tenía muchas ideas para algunos posts como hablar de la Inmunodeficiencia o de lo fácil que puede resultar comprar productos de marcas que no experimenten con animales. También quería hablar de algunos artistas animaleros. Supongo que todo son épocas y que cuando ésta pase retomaré el asunto con algo más de ritmo.

A y V, tienen algo más de tres meses, son hermanas de A, y quizás también de A, los últimos acogidos que tuve. 

A es inquieta, curiosa, trasto y confiada, y también muy cariñosa. Tiene una manchita en la nariz y una oreja bicolor. 


V es mucho más calmada y tranquila, y también más esquiva en un principio pero, a día de hoy, puedo decir que es igual de cariñosa que su hermana. 


No se subían a mi regazo pero les gusta estar con gente y siempre venían para el sofá o la cama si yo estaba allí. Hoy sin embargo se han puesto supermelosas y, aprovechando la excusa de que madrugo, nos hemos echado las tres una buena siesta, con mi gato A. a mis pies. 



Ha habido una persona interesada. Quería un gatito para su madre y la convencí de que dos era lo ideal para que se hicieran compañía pero A y V le parecieron demasiado mayores. ¡Si no tienen ni cuatro meses! Por suerte va a adoptar a otros dos gatitos de la asociación, de dos meses. 

Son muy simpáticas y las dos se llevan de maravilla. Ojalá tengan la suerte de A y A y salgan adoptadas, a poder ser juntas. 

Cuando creía que ya tenía el cupo de acogidos cubierto surgió una urgencia. Había dos gatitos de una camada que estaban muy pachuchillos. Son de la misma colonia de dónde salieron L y S. Yo estaba en ese momento muy estresada por unas prácticas que estoy haciendo y les dije que si podía ir otra persona a capturarlos yo me hacía cargo hasta que saliera casa de acogida. 

A veces lo peor no es ocuparse de un gato, es tener que ir hasta allí y enfrentarte a la frustración de ver un gato enfermo que no consigues coger. A mí me quema mucho.

Así llegaron a mi casa J y L (a ninguno les puse yo los nombres, que conste). Con rinotraqueitis, sobretodo J que aún está muy parada varios días después. Son unas fierecillas que me está costando amansar. También porque estoy poco en casa y además tengo a A y V. Aquí los tenéis, ya véis con qué cara de desprecio me miran: 



L, el de la segunda foto, ya juega y se ha recuperado muy bien tras el jeringazo de antibiótico, pero J no tanto, por lo que tiene que tomar más antibiótico de apoyo, ya que no respira bien. Son los dos muy ariscos y apenas me dejan tocarlos con la punta de los dedos un par de veces.

¡Nunca he tenido cuatro acogidos a la vez! Necesito que salga casa de acogida para alguna de las dos parejas. J y L no pueden darse así de asilvestrados, solo podrían irse a casa de alguien con paciencia y experiencia con gatos. Ya tuvimos una mala experiencia una vez, dimos una pareja de chiquitines un poco salvajillos y la chica dijo que eran agresivos y hubo que reubicarlos.

Surgió una acogida para V y A pero iba a tenerlas en una habitación. Veo a mis pequeñas perseguirse por las escaleras y corretear de una habitación a otra. No sé qué manía tiene la gente de meter a los animales en zulos pero desde luego no iba a dejar que lo hicieran con ellas. Si por alguna razón tienes que tener un animal aislado de forma temporal es aceptable... pero lo de meterlos en una habitación porque sí a mí no me vale.

En fin. Que me armo de paciencia para domar a las panteritas y poder mandarlos a una buena casa de acogida cuánto antes, y busco adoptantes para A y V, la tremenda pareja.

Espero que la próxima foto de J y L sea también en mi regazo (o por lo menos no desde debajo de la mesilla o dentro del rascador).

 17/12/14: Este fin de semana vienen a recoger a mis dos carboncillos. Se van adoptados juntos. Espero que todo vaya bien. Por otra parte comentar que A y V se fueron en acogida a otra casa hace ya varias semanas. Se han acabado encariñando con ellas y podemos considerarlas adoptadas, juntas también. 

lunes, 21 de julio de 2014

Me gustan los lunes: prótesis para animales


Me ha hecho ilusión ver en esta recopilación al gato Óscar, que fue el primer "Me gustan los lunes" de este blog :)




sábado, 5 de julio de 2014

A y Á (Adoptados juntos)





Pues aquí os traigo a estos dos elementos. Antes de nada, que sepáis que yo no les he puesto los nombres. Me pareció especialmente indicado especificarlo en este caso. 

Vienen de un cámping, dónde se recogieron dos camadas, siendo un total de diez gatitos. Las mamás ya están esterilizadas pero ahora toca encontrarles un hogar a todos, que no son pocos. 

Cuando me los trajeron me dijeron  que venían sociabilizados, de un hogar con gatos, perros y niños, pero lo cierto es que se pasaron los dos primeros días sin dejarme tocarlos y escondiéndose en cuánto alguien se acercaba. Poco a poco se fueron dejando sobar cuando les dábamos latita y a día de hoy (un par de semanas después) ya suben a nuestro regazo, duermen siestas conmigo y me mordisquean los pies si se me ocurre moverlos mientras duermo. 

Hay una cosa que me llama la atención y es que no les gusta nada que los cojas en brazos. A (el de pechito blanco) aguanta unos treinta segundos, Á ni un par. Tras mucho pensar creo que al venir de una casa con niños pequeños quizás éstos los cogian un poco brutamente, ya sabemos como son los niños a veces, y quizás les quedó un poco de miedo en ese aspecto. 

Son muy trastos. Cuando empezaron a tomar confianza me los encontré subiendo por los estantes de las estantería, cual alpinistas. También me roban los imanes, y los bolis, y la paciencia. A cambio me compran la sonrisa con sus carreritas, emboscadas y energía inagotable. 

Son diferentes y se complementan muy bien. Mientras Antón es tranquilote y confiado ella es inquieta y precavida. Ojalá salgan adoptados juntos pero con que encuentren hogar me conformo. Deseadle suerte a estes pequeñines.

martes, 24 de junio de 2014

Hongos en casa

M, la gatita que tenía acogida, ya está adoptada. Se la ha llevado una familia a la que se les acababa de morir un gato de 18 años. Sé que es la nenita de la casa y que están encantados con ella. Lloré el día anterior de venir a recogerla, y ya no más. Igual me estoy endureciendo. Sin embargo cuando la adoptante me envía una foto se me escapa un beso en la pantalla del móvil. Igual no me estoy endureciendo tanto. 

El título del post viene a cuento porque quería comentar algo que me pasó con M. Cuando me avisaron de si podía acoger a una gatita tuve que ir a recogerla al veterinario. Cuando llegué a casa me fijé que traía la típica barrigola de los gatitos de la calle, que los ves y piensas "Míralo qué gordito está", pero si le pasabas la mano por la espalda le notabas cada huesecillo de columna y caderas. Esa barriguilla fue desapareciendo con los días, después de desparasitarla internamente. Se debe simplemente a los parásitos internos que suelen tener. Además de los ojitos un poco inflamados también le ví la piel de la barriga escamada, pero no le dí importancia.

M fue engordando, la infección del tercer párpado desapareció pero cada vez tenía más caspa. Cuando empezó a perder pequeños mechoncitos de pelo decidí llevarla al veterinario. Allí tienen la lámpara de Wood, simplemente es luz ultravioleta que al iluminar la piel del animal, si tienen hongos, éstos aparecen de color verde fosforescente o blanco. M brillaba como si ella misma fuese una lámpara. Estaba plagada de hongos de arriba abajo. 

Cuando llevas un gato de la calle al veterinario confías en que lo revisará adecuadamente. Lo recoges y te lo llevas para casa pensando que todo lo que había que curar (infecciones, parásitos...) está bajo control. Sin embargo este veterinario no se fijó en la piel escamada de M, ni pasó por rutina, como debería haber hecho, la lámpara de Wood (se tarda dos minutos). Por lo tanto los hongos cubrieron su cuerpecillo y con el tiempo tanto yo como mi pareja como mis dos gatos acabamos con hongos. 

Los hongos son un coñazo, pero no hay que asustarse. A mis gatos les salieron unas manchas redondeadas en nariz y orejas, sin embargo en M solo apreciabas mucha caspa y, tiempo después, calvas en pequeñas zonas. 

Los hongos liberan esporas que son, para entendernos, sus semillas, la forma que tienen de reproducirse. Una vez medicados los animales al cabo de una semana las esporas que liberan están inactivadas por el medicamento. Ayuda mucho en el proceso un champú antifúngico con el que bañar al gato pero...  ¿Qué hacer con las esporas activas que el animal liberó antes de estar medicado?:

Hay que limpiar todas las superficies con un paño y agua con lejía, lo mismo en los suelos. Es muy útil usar una vaporetta (a mí me la prestaron), parece ser las esporas se inactivan con calor a 90ºC. Es muy buena para los tejidos ya que no todos aguantan un lavado en la lavadora a esa temperatura (yo tenía una mantita de pelo liso que ahora lo tiene rizado). 

Ahora tengo a dos nuevos cachorritos acogidos, pronto os los presentaré. Espero haber limpiado bien y que no pillen hongos ellos también. 

miércoles, 4 de junio de 2014

Emergency Kittens

Uno de mis mejores descubrimientos en Twitter es Emergency Kittens. Fotos graciosas, fotos de rarezas, fotos bellas, fotos tiernas... todo relacionado, obviamente, con los gatos.
Os dejo alguna que me ha gustado especialmente pero lo mejor es que vayáis y le echéis un ojo.










viernes, 30 de mayo de 2014

M y tantas cosas... (Adoptada)

Hola, 
cuánto tiempo sin escribir. Tengo esto un poco abandonado. Se han juntado varias cosas que me han quitado tiempo: por una parte colaboro más con la protectora que antes, y por otra he pasado a actualizar el blog que tenían, que estaba abandonado desde hace dos años. Si tenéis tiempo pasaros, se agradece cualquier sugerencia para mejorarlo. Lo ideal sería una página web, pero al ser un blog no queda otra que hacerlo con formato de posts. Podéis verlo aquí.

La razón del post es no perder mi registro de acogidos, y presentaros a M. Una chiquitina que recogieron en la calle. Sus tres hermanos escaparon pero a ella la dieron pillado. Estaba en los huesos y con una infección en la boca, pero ya está recuperada y lista para quién la quiera adoptar o acoger. Tiene un mes y medio aproximadamente.




¿A qué es bonita? Nunca había tenido una carey. Le miro el pelaje y me recuerda a cuando miras entre las hojas de los árboles en verano, que ves la luz colándose entre ellas. O como si realmente fuese una gatita negra pero llevase una estrella dentro y se le colara su resplandor por todas las rendijas. 

Es muy lista, y bastante inquieta. Salta desde el sofá hasta el respaldo de mi silla, desde la que escribo ésto, y luego se sube a mi hombro y me ronronea en la oreja. Es encantadora.

Diría que es tan linda que pronto saldrá en adopción pero me voy a callar porque en la protectora tienen un montón de cachorritos. Suyos directamente más de una docena, además de gatos adultos. Para una asociación tan pequeña como ésta es una barbaridad.

Os mantendré informados.
 

martes, 1 de abril de 2014

A Mary Jane le gusta montar en bici

Se hicieron famosetes hace ya un par de años así que igual ya los conocéis. Él se llama Rudi y empezó a compartir los paseos en bici con su gata Mary Jane cuando ésta tenía dos meses. A ella se la ve atenta a todo y bastante tranquila, parece ser sólo le molestan las sirenas de las ambulancias.

Disfrutad:


Podéis ver más en su canal de YouTube.


jueves, 6 de marzo de 2014

"Dejan huella" y seis mininos necesitan ayuda

La asociación Dejan huella (aquí su web y aquí su facebook) necesita ayuda con un caso urgente. 

Esta es Inma:


Y estos son sus seis gatetes:



Inma ha fallecido recientemente, y sus gatos no salen de debajo de la mesa en la que ella solía sentarse. Ella era una gran amante de los animales, y por su cuenta alimentaba y controlaba varias colonias de su ciudad. Ahora no solo se quedan desprotegidas esas colonias sino también sus seis gatos. Sus familiares desean vender el piso en el que vivía, y no quieren hacerse cargo de los gatos, de hecho Dejan huella está encontrando dificultades para que los tengan hasta que encuentren casa de acogida o adoptantes para todos. Les han dado únicamente un par de días. Los gatos están todos esterilizados y con las vacunas al día, son gatos sociabilizados y acostumbrados a convivir con personas y otros animales. Están en Córdoba pero se enviaría a otras provincias si a alguien le interesa adoptar alguno. 

Para informarte puedes escribir al mail dejanhuella@gmail.com o mandarles un mensaje privado por facebook. 

Este es la oportunidad perfecta para incorporar un amigo peludo a tu vida. ¿Conoces a alguien que se está pensando adoptar un gato? Háblale de Inma y sus gatos. Si tienes la posibilidad, difunde el caso. Y crucemos los dedos para que estos bichillos vuelvan a encontrar la paz y amor de un hogar de nuevo. 

P.D. Para que no todo sean tristezas... Os hablé de Tiny hace unos meses. En este post os contaba que Isabel necesitaba ayuda para encontrarle adoptante porque en su casa no le permitían tener gatos. Finalmente su padre, el más reacio,  cayó cautivado por la bicheja y por lo que he podido ver en las fotos, los dos se pegan unas siestas de campeonato. Ay, como un gato se proponga encandilarte... ¡lo consigue! A ver si estos seis gatos tienen la misma suerte que Tiny y enamoran a alguien también.

lunes, 3 de marzo de 2014

Me gustan los lunes: Mtombi y Chris

El fotógrafo Chris Du Plessis se encontraba en el parqueTshukudu Game Lodge, en Sudáfrica, cuando esta guepardo, llamada Mtombi se acercó y se acostó a su lado. 

“El fuerte sonido de su ronroneo es simplemente increíble y podía sentir su cálido cuerpo contra mí, yo podía sentir que ella estaba relajada conmigo a su lado".

Me gusta mucho la pasmosa confianza con la que el guepardo está recostado junto al fotógrafo. Envidio profundamente a ese hombre, qué suerte haber vivido ese momento con un animal tan salvaje y bonito. 

Esta foto se ha convertido en mi fondo de pantalla desde hace semanas.



En esta podéis observar la posición de las orejas en estado de alerta. Según cuenta Chris "Más tarde descubrimos que Mtombi había  olido a  una manada de leones  salvajes en las inmediaciones. En la foto se puede ver la  detección de su presencia"


Como leí por ahí, ojalá éstos fueran los únicos disparos que recibiesen los animales. ¡Ojalá!



P.D. Negrita, de la que hablaba en el post anterior, posiblemente siga con nosotros un tiempo más, pues no está recuperada de la infección en su oreja. Ha mostrado menos agresividad estos últimos días. Como decía el comentario de anónimo, parece que lo que necesitaba es que se la dejara a su aire totalmente. He hablado con una chica que tuvo un gato así, le costó tres meses sociabilizarlo y ahora no se lo saca del regazo. Supongo que una vez superado el miedo son muy agradecidos. Ojalá Negrita encuentre a alguien a quién le gusten los retos con mucha paciencia que quiera darle un hogar a esta panterita.