jueves, 16 de enero de 2014

L, la tremenda (Adoptada)



S ya está adoptada pero se cayó la adopción de L, por estas cosas tontas de los humanos, que eligen gatos como quién elige zapatos. No pasa nada... aparecerá otra persona mejor. Sólo hay que saber buscar y esperar.

No es una foto especialmente bonita, ya lo sé, pero es L, durmiendo a mi lado ahora mismo. Hoy no me encontraba demasiado bien así que me he acostado un rato cuando llegué a casa. Se han venido A. y L y se han dormido los dos sobre mi espalda. Me he puesto de lado y A. ha mantenido sus siete kilazos en dudoso equilibrio en mi cadera, mientras Luz encasquetaba sus 600 gramos entre mi cuello y mi hombro. 

Ha estado bien. Luego he ido a por el portátil y aquí estamos las dos. Ella pegadita a mí, y yo escuchando el ruído de las teclas y su respiración.

Le llamo la tremenda y me quedo corta. Es muy trasto. Se mete debajo del nórdico y nos persigue los pies. El otro día estaba en plena discusión con mi pareja y tuve que darme la vuelta para no verla, porque andaba haciendo rabiar a A. poniéndosele así como de lado, toda erizada y me entraba la risa, lo que restaba bastante credibilidad al enfado que tenía en aquel momento. Hace meeeee (lo debió de aprender de mi gato T) cuando quiere latita, y lo hace bien cerca de tu oreja, no vaya a ser que no te enteres bien. También lo hace cuando me harto de que me mordisquee los dedos o venga a robarme los bolis y le doy un revolcón.  Y ronronea con altavoces, muy alto, y a veces mucho rato, que parece que se le ha olvidado parar.

Ojalá pueda verla pronto en su hogar, adaptada y feliz, ojalá tenga un compañero gatuno, no le gusta estar sola. Y también un gran ventanal. Y latita de vez en cuando. Y que no se enfaden con ella cuando pegue un mordisquito de los suyos. Y que la quieran mucho, coño, que la quieran mucho.




Edito: a 22 de enero L, ahora L, está adoptada. Se trata de una chica joven y L vive con ella, su pareja y dos amigos más. Me gustaron cuando los ví y sé que L va a ser la niña mimada de la casa. La adoptante también tiene un perro adoptado y pronto los presentarán. Estoy segura de que se van a llevar bien. Me ha dicho que ya conoce toda la casa, que lo explora todo y que si no la ve la busca y maúlla (eso también lo hacía en casa, no le gusta estar sola).

Yo, como suponéis, voy llorando según recojo los ratoncillos con los que jugaba. Luego paro, me encuentro con su comedero, y vuelta a empezar. La echo mucho de menos, mucho. A todos los que dicen "Uf, yo no podría ser casa de acogida" sabed que sí se puede. Si yo puedo, que soy una sensiblera llorona pueden los demás. Duele cada vez que uno se va, queda un lugar en tu corazón que no ocupará nadie más. Meterte en el ascensor con el transportin vacío, después de dejarlos en su nueva casa...es devastador. Duele y aún así lo haces, porque no importa tu dolor, es lo de menos, importa ayudarles y conseguirles un hogar. Luego te van llegando fotos y los ves bien, jugando, durmiendo, felices, y parece que te ponen una tirita. Los sigues echando de menos pero va sanando. 

Y nada, perdonad, que me tengo que ir a recoger su arenero y lloriquear otro rato más.

viernes, 3 de enero de 2014

¿Hay alguien ahí?


Pregunta S si hay alguien ahí dispuesto a darle pienso, algo de latita, limpiar el arenero y un par de mimos de vez en cuando, que ella no se explica como poniendo anuncios en tres foros y en una web, y su foto rodando por facebook,  no ha aparecido nadie que se haya enamorado irremediablemente de alguna de ellas, sin peros ni condiciones.

Estos días he aprendido el trabajo que supone atender a los posibles adoptantes. Es un trabajo latoso y frustrante. Mi admiración a la gente de las protectoras que llevan ese tema. Unos llaman y no quieren pagar la tasa de 50 euros que cubre desparasitación, vacuna y esterilización. Lo poco que sobra ayuda a que la protectora pueda seguir adelante. ¿De verdad es tanto cuando solo la esterilización de una hembra vale ciento y pico euros? Otro que no quiere esterilizarla, él sabrá porqué. Otro parece interesadísimo pero luego no envía el cuestionario previo y nunca más se supo de él. El de más allá se le hace mucho sesenta kilómetros para venir a esterilizarla cuando le toque. 

Por otra parte el 31 por la tarde fuí yo y mi pareja a acabar de pegar carteles para intentar encontrar a los dueños de un gato mimosón y tranquilo que apareció perdido. Le van a llamar C,  es este:



Me encontré con que alguien había arrancado la mitad de los carteles que había pegado dos días antes. Y allí estaba yo, mientras muchos estarían arreglándose para la noche de fin de año, peleándome con el celo y las farolas, reponiendo los carteles que le molestaban a ese gilipollas. 

¿Sabéis? Yo no hago esto por placer. A mí no me gusta gastar una mañana para capturar y esterilizar una callejerita, y la tarde del 31, que aquí hacía temporal, estaba mucho mejor en mi sofá, estudiando para los exámenes que tengo en enero. Tampoco me gusta poner anuncios aquí y allá, atender el teléfono y explicar mil veces lo mismo para que me pongan excusas tontas. 

No es sencillo. Es un camino complicado y a menudo desagradecido. Será fantástico cuando pueda ver una foto de L, S y C en sus casas, pero me habré dejado cosas en el camino, como mi energía y mi tiempo. A veces me dan ganas de dejarlo todo. De dejarme de protectoras, de acogidas y esterilizaciones de callejeritos... Luego pienso en quién sería sin todo eso y veo a alguien que no soy yo. 

Las enanas duermen en la cama, yo me acerco sin encender la luz, para que no les moleste en los ojitos. Oigo sus motorcitos: rrrrrrr...rrrrrrr...rrrr.... Me siento a su lado y pongo una mano en el pequeño lomo de cada una, acerco mi cara y les doy besitos de esos cursis que hacen ruído. Huelen tan bien... Me vengo para el escritorio y al rato las oigo jugar. Tac, tac, tac... esa es S, que ha descubierto el tirador de la cortina. Luego echan carreritas y se pierden dentro de un armario y echan carreritas otra vez. L escala a lo alto del rascador y me mira como diciendo: "Tía, no te rayes. Lo conseguiremos, ya verás".

Ella sí que sabe.

Edito: a 16 de Enero S está adoptada y C acogido.