martes, 24 de junio de 2014

Hongos en casa

M, la gatita que tenía acogida, ya está adoptada. Se la ha llevado una familia a la que se les acababa de morir un gato de 18 años. Sé que es la nenita de la casa y que están encantados con ella. Lloré el día anterior de venir a recogerla, y ya no más. Igual me estoy endureciendo. Sin embargo cuando la adoptante me envía una foto se me escapa un beso en la pantalla del móvil. Igual no me estoy endureciendo tanto. 

El título del post viene a cuento porque quería comentar algo que me pasó con M. Cuando me avisaron de si podía acoger a una gatita tuve que ir a recogerla al veterinario. Cuando llegué a casa me fijé que traía la típica barrigola de los gatitos de la calle, que los ves y piensas "Míralo qué gordito está", pero si le pasabas la mano por la espalda le notabas cada huesecillo de columna y caderas. Esa barriguilla fue desapareciendo con los días, después de desparasitarla internamente. Se debe simplemente a los parásitos internos que suelen tener. Además de los ojitos un poco inflamados también le ví la piel de la barriga escamada, pero no le dí importancia.

M fue engordando, la infección del tercer párpado desapareció pero cada vez tenía más caspa. Cuando empezó a perder pequeños mechoncitos de pelo decidí llevarla al veterinario. Allí tienen la lámpara de Wood, simplemente es luz ultravioleta que al iluminar la piel del animal, si tienen hongos, éstos aparecen de color verde fosforescente o blanco. M brillaba como si ella misma fuese una lámpara. Estaba plagada de hongos de arriba abajo. 

Cuando llevas un gato de la calle al veterinario confías en que lo revisará adecuadamente. Lo recoges y te lo llevas para casa pensando que todo lo que había que curar (infecciones, parásitos...) está bajo control. Sin embargo este veterinario no se fijó en la piel escamada de M, ni pasó por rutina, como debería haber hecho, la lámpara de Wood (se tarda dos minutos). Por lo tanto los hongos cubrieron su cuerpecillo y con el tiempo tanto yo como mi pareja como mis dos gatos acabamos con hongos. 

Los hongos son un coñazo, pero no hay que asustarse. A mis gatos les salieron unas manchas redondeadas en nariz y orejas, sin embargo en M solo apreciabas mucha caspa y, tiempo después, calvas en pequeñas zonas. 

Los hongos liberan esporas que son, para entendernos, sus semillas, la forma que tienen de reproducirse. Una vez medicados los animales al cabo de una semana las esporas que liberan están inactivadas por el medicamento. Ayuda mucho en el proceso un champú antifúngico con el que bañar al gato pero...  ¿Qué hacer con las esporas activas que el animal liberó antes de estar medicado?:

Hay que limpiar todas las superficies con un paño y agua con lejía, lo mismo en los suelos. Es muy útil usar una vaporetta (a mí me la prestaron), parece ser las esporas se inactivan con calor a 90ºC. Es muy buena para los tejidos ya que no todos aguantan un lavado en la lavadora a esa temperatura (yo tenía una mantita de pelo liso que ahora lo tiene rizado). 

Ahora tengo a dos nuevos cachorritos acogidos, pronto os los presentaré. Espero haber limpiado bien y que no pillen hongos ellos también. 

miércoles, 4 de junio de 2014

Emergency Kittens

Uno de mis mejores descubrimientos en Twitter es Emergency Kittens. Fotos graciosas, fotos de rarezas, fotos bellas, fotos tiernas... todo relacionado, obviamente, con los gatos.
Os dejo alguna que me ha gustado especialmente pero lo mejor es que vayáis y le echéis un ojo.