viernes, 28 de noviembre de 2014

Katherine y Lilu Blue

Me pasa a menudo que me encuentro con algo que me gusta. Unas fotos, una historia, un vídeo, un texto... Muchas veces coincide con el boom del asunto en cuestión, que en ese momento se propaga por internet como si de un virus se tratase. Entonces pienso "Es bonito, me encanta, pero está en todas partes, ¿para qué hablar de ello? Seguro que ya todo el mundo lo conoce". Pasa el tiempo y de vez en cuando me encuentro de nuevo aquí y allá con esas fotos, esa historia o lo que quiera que sea. Al cabo de dos años, un día de esos en el que nos cruzamos, yo sonrío, como siempre, diciéndome "Tan bonito y no lo apunté el blog...". Pues no. Así que aquí va. Y si ya lo conocéis os fastidiáis.

Lilu Blue Royal Lady es un gato (supongo que una gata, por el Lady, digo) rollizo y color ceniza, de ojos grandes y mirada tranquila. Y con más paciencia que un santo, eso también. Tenía dos años cuando nació Katherine, la niña que se convertiría en compañera de juegos... y de retratos.

El padre de Katherine, Andy Prokh, les hizo a ambos una serie de fotografías llenas de magia, ternura y encanto. Os dejo las que más me gustaron. Disfrutad.











jueves, 13 de noviembre de 2014

Los dos conguitos (Adoptados juntos)

A y V se fueron a otra casa de acogida. Una pareja brasileña que va a estar aquí sólo dos años y pensaron que no podian adoptar (por el tema de llevárselas allá luego) pero sí acoger. Casi no lloré, sólo un poquito. El corazón me dió un crujido de todas formas cuando dejé a A escondida debajo de aquel sofá, en aquel piso desconocido, con aquella gente que nunca había visto. Se adaptaron en un par de días, he visto vídeos y fotos y están tan bien como siempre, mimosas y encantadoras.

Yo me quedé con los dos conguitos. Recuerdo lo mal que me lo hicieron pasar, cuando pensé que no iba a ser capaz de sociabilizarlos, cuando J intentaba colgarse de la persiana para escapar de mí cuando entraba en la habitación donde pasaron las primeras semanas, o cuando necesitaba quince minutos tirada en el suelo para que L me dejara rozarle... ahora son dos gatetes normales, L un poco pegajoso, J más calmada. Mientras él te deja sorda con su ronroneo y se te acerca buscando mimos, ella se acuesta discretamente a tus pies. Les gusta que les rasques la barriguilla y mordisquearte mientras tanto. L es casi un clon del carácter de mi gato A mientras J es como T.

Ni A ni V ni J ni L han tenido pretendientes. Me parece increíble porque son preciosos los cuatro. Ojalá saliesen adoptados juntos, me da la impresión de que J, la más desconfiada y que costó más amansar, puede involucionar si de pronto se encuentra sin su hermano.





Me encanta cuando puedo dormir la siesta y se acurrucan a mis pies. Como dice una frase que me gusta mucho: las cosas importantes no son cosas.


23/12/14: Este fin de semana vienen a recoger a mis dos carboncillos. Adoptados juntos. Espero que todo vaya bien.Ya voy llorando por adelantado, para que no se me acumule cuando se vayan...