lunes, 30 de noviembre de 2015

I, L, X (adoptados) y además Z

Una señora que empieza a dar de comer en un solar a una gata redonda y hermosa. La gata que tiene cachorros. La señora que se encariña y quiere sacarlos de la calle. Se esteriliza a la madre y yo acabo con tres cachorrotes salvajillos en casa. 

Estos tres sinvergüenzas que os voy a presentar fueron tremendamente desagradecidos. Costó mucho socializarlos, hasta el punto de que a I lo separé de las hermanas unos días para ver si hacíamos progresos. Tras un par de zarpazos conseguí que me dejase acariciarlo, pero al volver a juntarlo con las hermanas... volvimos a las mismas. 
I

X y L


Ahí los tenéis cuando llegaron, tenían tres meses. I se fue al poco tiempo adoptado. Curiosamente al verse en una casa nueva, con una compañera gatuna que no conocía, se abrió enseguida, el maldito. Suele pasar, pero siempre me sorprende. Su compañera es una gata mayor que enseguida pilló el rol de mamá y son inseparables. 

 L es la más atrevida y confiada de los tres. A día de hoy, tres meses después, aún no ha salido adoptada. La tengo durmiendo a mi lado en el sofá. Está así de guapa:
L
Una posible adoptante pidió hacerle el test de inmuno... Y dió positivo. Se cayó la adopción. Algún día me gustaría escribir un post sobre la enfermedad, hoy sólo diré mi opinión, que posiblemente no sea objetiva. Es una enfermedad que está estigmatizada por un puñado de alarmistas que en vez de ayudar a los gatos con inmuno no hacen más que discriminarlos y dificultar la adopción. Resumiendo: la enfermedad pueden no llegar a desarrollarla y si lo hacen pueden vivir tantos años como un gato no inmuno. Un inmuno en un piso lleva una vida prácticamente normal, simplemente si pilla un catarro u otra infección puede tardar en curar más que un gato sano. ¿El contagio? Un inmuno puede convivir con gatos sanos. El contagio, como en VIH humano, se produce a través de contacto sanguíneo. En el caso de los gatos por ejemplo a través de mordida con sangre, lo que si los gatos se llevan medianamente bien y están castrados es altamente dificultoso. Por supuesto que no la tengo aislada de los otros acogidos ni de mis propios gatos, ¿aislarías a un humano con VIH? Creemos que realmente tiene anticuerpos porque se los pasó la madre en la lactancia y desarrolló la inmunidad, o quizás un gato la atacó cuando estaba en la calle y la contagió a ella únicamente, ya que su hermano I dió negativo. 

X

 Casi 4 meses después de llegar a nuestra casa pudimos empezar a tocar, a veces (si la pillabas acostada y junto a su hermana) a X. Es la gata más miedosa que he tenido. Cuando era pequeña se enganchaba detrás del cabecero de la cama como un murciélago, y si te acercabas echaba unos bufidos que parecía poseída. Por fin hemos visto algún ligero progreso y esperamos que con el tiempo se confíe del todo. Tenemos claro que no saldrá adoptada hasta que socialice del todo. Por lo demás es muy cantarina y curiosa, y preciosa, muy esbelta. Toda una panterita. 

Z

Esta cosa hermosa que véis en la foto se llama Z. Estaba en la plaza de Abastos de mi ciudad y algunos amenazaban con hacerle daño, ya que hacía saltar las alarmas de movimiento por la noche. Por eso a pesar de que ya tenía tres acogidos le hice sitio. No sabemos cómo llegó allí. Algunos decían que la habían traído para cazar ratones, otros que había aparecido sin más. Tenía un collar de cuero de perro que dejaba claro que había tenido contacto con humanos. Esta gata, que es la cosa más mimosa y pegajosa que ha pasado por mi casa, estuvo cuando llegó dos semanas metida en el garaje. Se dejaba tocar pero no se atrevía a salir. Cuando ya estaba empezando a preocuparme empezó a salir tímidamente y a subir a las plantas de arriba. Poco a poco se hizo dueña de la casa y me gobierna a cuanto gato convive con ella. Es súperpilla y gamberra. Muy lista. Pasa de los gatos, no los necesita, y adora a los humanos. desde que está vivo con su cuerpo pegado al mío. Es muy graciosa, tiene unos gestos muy simpáticos, y a veces un poco guerreante y malota con los otros felinos. Le falta un trocito de rabo y tiene la zona algo sensible, no le gusta mucho que la soben ahí. Y esta es mi tropa. 

Está siendo una temporada un poco dura. Así como he tenido suerte en otras ocasiones con estos no. Está costando mucho que salgan L y Z adoptadas. Una es distinta, cruce de siamés, y la otra es súpermimosa, pero aún así. Espero volver pronto a deciros que ya están en sus casas definitivas. Cruzo los dedos, y las zarpas, y los bigotes!

1 comentario:

  1. Hola!

    No creo que leas esto, llego tarde, como siempre...Me alegran las buenas noticias, me alegra que casi todos hayan sido adoptados, y que una de ellas se haya quedado en tu casa, por que si, por que ella había elegido ya.
    Entiendo lo de tu decisión de alejarte un poco del mundo animalista, yo no es que haya estado tan comprometida, vamos, ni mucho menos, pero veo al resto que si lo están y veo como les afecta.
    Siento lo de A, espero y deseo que el tratamiento hay funcionado.
    Te escribí un mail hace unos días, pero creo que tarde, como aquí.
    Si algún día lees esto, pues que sepas que nos acordamos de ti mis gatos y yo.
    Un beso, Blanki.

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