lunes, 5 de septiembre de 2016

Y ya.

A veces las cosas marcan su propio final. 

Si hace no mucho escribía aquí que el blog cambiaba de dirección, ahora os digo que el blog no necesita tal cosa (se queda en ésta), sino que simplemente ya ha dado todo lo que tenía para darme, o lo que yo he querido aprender escribiéndolo.

Sería muy típico de mí eliminarlo, o ponerlo oculto, pero por ahora lo dejo, por si alguien saca algún provecho de alguno de los posts. Por ahora, qué sé yo lo que haré mañana. 

Haré un pequeño resumen de lo que han sido estos meses (seis desde la última entrada y más de un año desde la penúltima!):

-Un tiempo después de que saliera adoptado I, también salió L, su hermana, que a día de hoy disfruta de una familia que la quiere y una perra pastor belga como amiga para corretear por la finca de la casa. 

-X también salió adoptada. Por mí. Nunca pensé que me saltaría mi cupo de dos gatos propios y menos que sería con X, pero pensándolo bien...era de esperar. X no se adaptó a un intento de adopción. Una semana en lo alto de los armarios de la cocina. Y no parecía dispuesta a bajar. Fuí a verla y me maulló, me dejó tocarla y ahí decidí que se venía para casa. Volvió más delgada y en cuánto le abrí el transportin empezó a hacer un tour por la casa, soltando dulces miaus, dando carreritas y finalmente pidiendo mimos como nunca se había dejado dar. No quise volver a hacerla pasar por aquello, ella ya había elegido a sus adoptantes. A día de hoy sigue siendo miedosa y esquiva, se va dejando sobar de vez en cuando, pero es increíblemente dulce, aún siendo bastante asocial y sin dejarse tocar. 

-Z sigue sin salir adoptada, y yo me enamoro de ella cada día que pasa. Es lista, pilla, gamberra, mimosa, muy graciosa... estoy convencida que cuando por fin llegue su adoptante va a ser absolutamente perfecto para ella, tan especial como esta bichilla que me ha robado el corazón.  

-Me he distanciado un poco de algunos temas referentes al mundillo animalista. Este año he castrado 3 gatos de la colonia de mi barrio, en verano intentaré los otros 3 o 4 que quedan pero yo no puedo ya ir por ahí alante castrando callejeros. La administración tiene que ponerse las pilas, y las propias personas de cada barrio también. Este año he cumplido 35 años, y quiero dirigir un poco mi vida hacia otros caminos que hace años quiero explorar. Sigo siendo voluntaria. Siempre seré casa de acogida. Siempre ayudaré en  los mercadillos y con otras actividades. Hace poco hice una guía básica para los adoptantes. Sigo administrando las redes sociales. Pero ya no estoy como antes. Es muy cansado, tanto emocionalmente como físicamente... y si no pones distancia además absorbe demasiado tiempo. 

-Mi gato T enfermó de triaditis. Se puso muy pachucho pero reaccionó muy bien a la medicación y en tres días estaba de vuelta, tan tocahuevos como siempre. 

-Mi gato A. está enfermo, pero no sé de qué. Ayer el veterinario dijo que podía ser un linfoma. Vamos a ver qué tal reacciona a la medicación. Si reacciona bien es un linfoma. Sino puede ser un proceso vírico. Empezó hoy con la medicación y no sé qué será o no será, sólo sé que en ese cuerpecillo que antaño pesaba 6 kilos y ahora solo 3 hay una parte de mi vida. Tiene 11 años y lleva 8 conmigo. Meando en los cajones y haciendo que más de una vez le tirara una zapatilla o lo fusilara con el spray del agua, pero también durmiendo pegado a mi barriga cuando enfermé de depresión, llenando un poco el hueco que llevaba dentro, y lamiendo la tapa de la natilla de chocolate, y pidiéndome un trocito de patata frita y cayéndose de la cama al hacer la croqueta en un ataque de mimo de los suyos.

Y hasta aquí el resumen. 

Gracias a los que me leísteis alguna vez. 

Postdata: Iré añadiendo los acogidos que pueda tener, a modo de archivo personal. Seguramente sean acogidas breves porque con cuatro gatos ya no puedo a largo plazo. Sí, 4, porque la cabrona de Z no paró hasta convencernos de que 4 no son tantos y de acogida pasó a adoptada. Y cuànto me alegro. 

2 comentarios:

  1. Ay cuanto lo siento, disfrutaba tanto tu blog. pero tambien te entiendo pues como tú soy loca de los gatos y como tú emprendedora autónoma de esterilizaciones de gatos callejeros y aunque me da mucha satisfacción cada vez que logro ayudar a un animalito, cada vez que no puedo hacerlo o sale mal o llego tarde, lo sufro tanto que por tiempos he necesitado tomar un poco de distancia de ello. Recien estoy volviendo pero es como bien dices algo agotador no solo física sino emocionalmente. En esta historia coemncé con un gato y ya son 4 que tengo, la última parecido a la X tuya, una adopción malograda y que me deja sin corazón para volver a intentarla.
    Nada, que te entiendo perfectamente.
    Saludos.

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  2. Un post precioso. Gracias por todo lo que has hecho por ellos.
    El mundo de los gatillos es emocional y físicamente muy duro... Te entiendo. Yo he empezado a hacer CES. A ver si en unos meses tenemos la colonia más a salvo.
    No borres el blog porfi, es muy dulce y cada historia escrita en él es importante.
    Un abrazo.

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